Para la tripulación del velero SY Karmelita, la inversión en energía solar móvil demostró ser imprescindible ya desde los primeros días de navegación en Croacia.
El objetivo estaba claro: depender menos de la conexión eléctrica en tierra y mantener siempre operativos los equipos electrónicos de a bordo. Con el sistema instalado, no solo se alcanzó este objetivo, sino que se superó.

Una eficiencia técnica que entusiasma
En el uso diario, los módulos convencieron por su excelente acabado y su rendimiento estable. En las pruebas prácticas, el sistema proporcionó una impresionante potencia de hasta 91 vatios. Esto es especialmente destacable, ya que en módulos similares la potencia nominal suele alcanzarse solo en condiciones de laboratorio; aquí, las células solares demuestran su eficiencia real incluso con el barco balanceándose.
Sujeción segura gracias al sistema de cabos FLIN
Según la tripulación, lo que más destacó en el uso diario a bordo fue el sistema de cabos, sencillo y seguro.
- Flexibilidad: Los paneles se fijan fácilmente a la barandilla y pueden orientarse en todo momento de forma óptima hacia el sol.
- Estabilidad: Incluso con velocidades del viento superiores a los habituales 15–20 nudos, el sistema permanece estable.
- Facilidad de uso: La instalación es sencilla, por lo que queda más tiempo para disfrutar de la navegación.

Autonomía energética para la vida a bordo
¿Qué significa en la práctica este rendimiento técnico?
Para el SY Karmelita, significa que el frigorífico enfría de forma fiable mientras el banco de baterías se mantiene constantemente cargado. Este aporte extra de energía permite disfrutar de una auténtica vida autosuficiente en calas apartadas, sin el ruido de un generador ni la necesidad de buscar el próximo enchufe en el puerto.
La conclusión del SY Karmelita:
«Un producto excelente y una gestión rápida y eficaz. ¡Ha cumplido plenamente nuestras expectativas!»
